Las puertas de la Concatedral de San Nicolás se abrieron, pocos minutos antes del mediodía, para recibir a nuestro nuevo obispo de la Diócesis D. Jesús Murgui , que ayer presidió su primer oficio religioso en nuestra Ciudad.

Antes de acceder a la Concatedral, el obispo fue agasajado con bailes tradicionales de Alicante, a cargo del grupo de danzas «Postiguet». También retumbó la pólvora de las tracas y se oyó el repicar de las campañas. A las puertas de la Concatedral, Jesús Murgui pudo leer una afectiva pancarta de acogida: «Bienvenido, uno más en nuestra casa». Durante la homilía -que ofició intercalando el castellano y el valenciano- el nuevo obispo de la Diócesis advirtió de que la actual situación económica «hunde sus raíces en una crisis grave de humanidad, que destruye al ser humano». «La deshumanización es la clave de la crisis», añadió el valenciano Jesús Murgui.

En el oficio religioso que presidia, contó con la compañía de sus antecesores en el cargo: D. Rafael Palmero Ramos, D. Victorio Oliver y el cardenal D. Francisco Álvarez.

Tambien subrayo el nuevo Obispo  la capacidad de la sociedad alicantina,  para «asociarse y juntarse». «Somos gente fácil para juntarse y hay que valorar como un tesoro esta capacidad para unirnos. Nuestro pueblo tiene una gran medicina para la soledad y es juntarse para hacer fiesta», aseguró el obispo, que al término del oficio religioso recibió el afecto de los feligreses que llenaban la Concatedral.

 

ii Bienvenido D. Jesús, uno más en nuestra casa!!