De la originaria iglesia dimención de la de san Nicolás, aquella que había sido comenzada a principio de la Edad Moderna, tan solo queda la representación gráfica en la Crónica de Viciana. Se trata de un edificio cúbico, donde la altura es ligeramente dominante respecto a la base. Las fachadas resultan muy caladas a consecuencia del elevado número de ventanas, situadas en la mitad superior.