El próximo domingo, día 1 de julio, a las 20;00 hs. El Sr. Obispo celebrará la Eucaristía por el Santo Padre Benedicto XVI, en la memoria de San Pedro y San Pablo.

Oremos con el Obispo por el Papa.

En el Día del Papa estamos invitados, de manera especial, a meditar en el ministerio del Sucesor de Pedro con un especial recuerdo al Santo Padre, Benedicto XVI. Es una jornada para dar gracias a Dios por su persona y por su ministerio, para valorar su papel insustituible para toda la Iglesia y para cada uno de los cristianos católicos, para avivar nuestro afecto hacia el papa Benedicto, para orar por él y para contribuir con nuestras limosnas y donativos a su misión evangelizadora y de caridad.

Decía bellamente el Papa Pío XII: “Los sucesores de Pedro, mortales también, como todos los hombres, pasan más o menos rápidamente. Pero el Primado de Pedro subsiste siempre, con la asistencia especial que le fue prometida, cuando Jesús le encargó de confirmar a sus hermanos en la fe. Sean lo que sean, nombre, origen y rostro humano de cada Papa, es siempre Pedro que vive en él; es Pedro quien rige y gobierna; es Pedro, sobre todo, quien enseña y difunde por el mundo la luz de la verdad salvadora”. Hoy para la Iglesia es el Papa Benedicto XVI, testigo valiente de la verdad y humilde trabajador en la viña del Señor.

Hemos de orar por el Papa Benedicto XVI. Ya en la primera hora de la Iglesia, cuando Pedro estaba en la cárcel, toda la comunidad cristiana oraba insistentemente a Dios por él (cf. Hech 12, 59). Hoy toda la Iglesia tiene el deber de orar por el Sucesor de Pedro, Benedicto XVI. Cuando oramos por el Papa, que “preside la caridad de todas las Iglesias”, como afirmó San Ignacio de Antioquia, pedimos también que la Iglesia se mantenga fiel a su Magisterio, para que, como los primeros cristianos, vivamos como hermanos arraigados firmemente en el amor y en la caridad.