Nuestro querido Obispo de la Diocesis, D. Rafael presidirá a las 12:00h del viernes, 6 de enero, la solemne Eucaristía de la Epifanía de Nuestro Señor Jesucristo en la Santa Iglesia Concatedral, de San Nicolás.

La Epifania

Epifanía significa «manifestación». Jesús se da a conocer. Aunque Jesús se dio a conocer en diferentes momentos a diferentes personas, la Iglesia celebra como epifanías tres eventos: su Epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12), a San Juan Bautista en el Jordán, a sus discípulos y en el comienzo de su vida pública con el milagro en Caná.

El citado texto evangélico de san Mateo habla de “magos de Oriente” sin el término de reyes y sin concretar su país, nacionalidad y número. La palabra mago proviene del término persa magu, dado a los sacerdotes persas de la religión de Zoroastro, consultores de los reyes y dedicados a la astrología y astronomía, quienes creían en la existencia del doble principio beligerante entre el bien y el mal. Los judíos tomaron este término en su destierro en Persia.

Sin embargo, lo más probable es que estos magos eran sacerdotes y astrólogos de Arabia, dada la calidad de los regalos (incienso, oro y mirra), propios de esta nación. Las catacumbas romanas de los primeros tiempos de Cristianismo contienen y expresan en sus paredes las imágenes de los Reyes Magos. En el siglo III, Tertuliano utiliza la expresión “Reyes Magos”, que es aceptada y conservada por la tradición cristiana.

Primitivamente, su número osciló entre dos, cuatro, seis, doce y más. En el siglo III, Orígenes los fija en tres, atendiendo a los tres tipos de regalos que ofrecen al niño Jesús en Belén. De este modo, queda establecido el número de tres. En el siglo VIII, unos escritos atribuidos a San Beda les dan los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, considerando al primero como representante de Europa, al segundo de Asía y al tercero de África. Un mosaico del siglo XI de Ravena contiene sus nombres.

Una leyenda enseña que, en siglo IV, Santa Elena, madre del emperador Constantino, encuentra las reliquias de los tres Reyes Magos en Belén y las lleva a Constantinopla, hoy día Estambul. Posteriormente, según una tradición cristiana, en el siglo XII, pasan a Milán y de aquí a la Catedral de la ciudad alemana de Colonia, donde actualmente se veneran.

Los fieles cristianos, a partir del siglo V, comienzan a celebrar la fiesta de los Reyes Magos como la Epifanía o nacimiento y manifestación de Jesús en Belén, la Palabra de Dios Padre, la cual a cuantos crean en ella y aceptan su nombre les da poder de ser hijos de Dios. De este modo, el 6 de enero, la Iglesia Católica recuerda y conmemora la adoración del niño Jesús en Belén por los Reyes Magos.