De la originaria iglesia dimención de la de san Nicolás, aquella que había sido comenzada a principio de la Edad Moderna, tan solo queda la representación gráfica en la Crónica de Viciana. Se trata de un edificio cúbico, donde la altura es ligeramente dominante respecto a la base. Las fachadas resultan muy caladas a consecuencia del elevado número de ventanas, situadas en la mitad superior. El remate se presume realizado mediante una balaustrada que delimita una terraza de superficie plana donde se ubica el campanario

La necesidad funcional y de capacidad debido al aumento de población, también debido al posible mayor dinamismo en la ciudad nueva, en contraposición a la medieval. Aquélla formada por calles de trazado homogéneo, regular y con mayor anchura, entendida esta morfología a modo de mejora funcional para facilitar y mejorar la circulación de todo tipo. Conceptos por tanto opuestos a las condiciones del trazado irregular, propio de la ciudad medieval. También a consecuencia de la mera rivalidad con la parroquia de Santa María, llevaron al cabildo de san Nicolás a planificar e iniciar las obras de fábrica para un edificio nuevo, más amplio, de mayor capacidad y sobre todo emblemático. Este acontecimiento de hecho suponía la afirmación hegemónica de la ciudad moderna respecto a la de estructura medieval. En estas condiciones se inicia la construcción de un edificio adscrito a las nuevas corrientes de la arquitectura renacentista en general, en particular clasicista, cuya difusión se produjo a través de los tratados.