Grupo joven de la Concatedral de San Nicolás
Proyecto YOU
Un lugar donde los jóvenes pueden pensar, creer, dudar, compartir… y descubrir que no están solos.
La Concatedral de San Nicolás se encuentra en pleno centro de Alicante, en una zona muy transitada por jóvenes que pasan, salen, estudian o simplemente buscan un lugar donde descansar un momento. YOU nace para ellos: para todos los jóvenes de 16 a 25 años que sienten inquietudes, dudas, búsquedas o deseos de acercarse a Dios, aunque no sepan muy bien cómo.
YOU no es una catequesis formal: es una propuesta abierta de la parroquia para acompañar a quienes se acercan, ofrecerles un espacio donde hablar de la vida real y descubrir juntos qué papel puede tener la fe en lo que viven cada día.

¿Qué ofrece YOU a los jóvenes?
Proyecto YOU quiere ser un punto de encuentro en medio de la ciudad para jóvenes que buscan algo más. Aquí pueden encontrar:
- Un lugar donde ser ellos mismos, sin juicios ni etiquetas.
- Un espacio seguro para pensar, creer, dudar y avanzar.
- Conversaciones sinceras, amistad, escucha y acompañamiento.
- Dinámicas, música, testimonios y momentos de interioridad.
- Orientación y puertas hacia otros grupos y experiencias de la diócesis.
- La posibilidad de descubrir a Dios desde la vida cotidiana: estudios, relaciones, decisiones, miedos y futuro.
YOU quiere ofrecer un hogar espiritual en una parroquia situada en un barrio muy vivo, donde muchos jóvenes pasan pero pocos encuentran un espacio pensado para ellos. Aquí sabrán que tienen un sitio.

¿A quién va dirigido?
YOU está pensado para jóvenes que:
- pasan cerca de la parroquia y sienten curiosidad,
- buscan un primer contacto con la fe,
- llevan tiempo lejos y quieren volver,
- desean conocer a otros jóvenes creyentes,
- necesitan orientación para encontrar un grupo en la diócesis.
No necesitas saber mucho de fe ni tener todo claro.
Aquí basta con tener ganas de venir.
Un espacio hecho para ti
YOU quiere ser un pequeño oasis en medio de la ciudad.
Un lugar donde lo importante no es tener todas las respuestas, sino atreverse a hacer las preguntas.


¿Te apuntas?
Ven, prueba y quédate si te ayuda. No hace falta “saber” ni venir con todo claro: basta con dar el paso.




